martes, 18 de septiembre de 2012

TENIS UNA LUCHA DE EGOS

Cada cual atiende su juego - Peleas internas conspiraron otra vez contra las intenciones de ganar la Davis BUENOS AIRES.- En el tenis, como en cualquier disciplina, existen diferencias. Pero gracias a la etiqueta y a su condición de deporte individual, no suelen darse las condiciones de tiempo y espacio para un encontronazo extradeportivo
El enfrentamiento dura por lo general un par de horas a lo sumo, y cuando termina cada uno se va por su lado. El problema se produce cuando los protagonistas deben verse la cara durante varios días en pos de un interés común, y no hay redes ni jueces que impidan la colisión de voluntades.



La Copa Davis es, en el caso particular del tenis argentino, una obsesión. Desde que comenzó a disputarse, allá por 1900, nuestro país jamás pudo tenerla en sus vitrinas. Pero en el fondo es algo más: es el foco que deja al descubierto las miserias personales desde hace mucho tiempo existen en el equipo nacional, y que han conspirado una y otra vez contra la ilusión de levantarla. El cortocircuito entre Juan Martín del Potro y sus compañeros, que desembocó en la eliminación ante República Checa, es el último capítulo de una novela de desencuentros.



Novela que comenzó hace más de 30 años, con el histórico antagonismo entre Guillermo Vilas y José Luis Clerc. El ego pudo más que la amistad, y la olla se destapó en la Davis de 1981: ya no se hablaban, y en las pausas del dobles se sentaban en bancos separados. ¿El resultado? Argentina, con dos top ten, le ganó de milagro a una Rumania cuyos jugadores estaban fuera del top 100. Pero en la final ante EE.UU, el indomable John McEnroe no perdonó la falta de comunión.



Si entonces el problema fue sólo de egos, en 2008 se agregó el dinero. España, disminuida por la ausencia de Rafael Nadal, le sopló la Davis a una Argentina dividida por la codicia de David Nalbandian, al que le ofrecieron dos millones de pesos por llevar la final a Córdoba. Pero el cordobés explotó cuando el resto del equipo eligió Mar del Plata y Delpo quiso cobrar más que él a la hora del reparto.



Este año parecía ser el de la consagración. Pero algo pasó. Del Potro no jugó el punto decisivo, explotó la polémica y el surgieron miles de especulaciones. En el estadio, los aficionados silbaron al tandilense.



Ahora, el desafío del capitán Martín Jaite será conformar un equipo en el que todos tiren para el mismo lado. La historia ha demostrado que la unión hace la fuerza. Mientras tanto, habrá que seguir esperando. Aunque cueste entenderlo, hay otra copa que la "Legión" sigue sin poder ganar: la del compañerismo. (Especial)





Sin dirigirse la palabra



El cisma entre Vilas y Clerc tuvo su clímax en la final de 1981 frente a EE.UU. Ya no se hablaban y estuvieron a punto de ganar el decisivo partido de dobles. Sin embargo, John McEnroe y cía se llevaron la Copa.



El escándalo sin fin



Gaudio y Coria nunca se quisieron, pero la relación se quebró del todo en la final de Roland Garros de 2005. El "Gato" fue campeón y acusó al "Mago" de fingir una lesión. Cinco años después, seguían tirándose con todo.



Cuestión de pesos



En 2008, Nalbandian propuso a Córdoba para jugar la final de la Davis ante España (por lo que recibiría una gran suma), pero Del Potro eligió Mar del Plata. Desde entonces, nada fue igual entre "Delpo" y el unquillense.

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